Penetro tu cuerpo tu cuerpo
De carne penetro me hundo
Entre tu lengua y tu mirada pura
Primero con mis ojos
Con mi corazón con mis labios
Luego con mi soledad
Con mis huesos con mi glande
Entro y salgo de tu cuerpo
Como si fuera un espejo
Atravieso pelos y quejidos
No sé cuál es tu piel y cuál la mía
Cuál mi esqueleto y cuál el tuyo
Tu sangre brilla en mis arterias
Semejante a un lucero
Mis brazos y tus brazos son los brazos
De una estrella que se multiplica
Y que nos llena de ternura
Somos un animal que se enamora
Mitad ceniza mitad latido
Un puñado de tierra que respira
De incandescentes materias
Que jadean y que gozan
Y que jamás reposan.
Jorge Eduardo Eielson
A veces parece que los sentimientos y las visualizaciones, nos llevan a dar con poemas en el momento justo.
Besos en perspectiva
Albert
Si, si amor....lo que nos faltaba para calmar los "ánimos" duros y húmedos con los que venimos luchando día a día ;-)
No conocía el autor ni el poema , si (ya lo sabrás) la sensación que versos así, despiertan....
Besos justo ahí...síiii ahí.