Dedicado

Nacimos con unos meses de diferencia el uno del otro, como otros millones más.

Tomamos nuestro primer aliento y abrimos nuestros ojos por primera vez al mundo, como otros millones más.

En nuestros caminos separados y en nuestras separadas influencias de educación y ejemplo, crecimos y nos nutrimos, aprendimos y pensamos, como otros millones más.

Tendríamos que haber permanecido aislados en distanciamiento y desconexión. Pero nosotros dos hemos sido señalados por el Maestro Forjador.

Fuimos torneados y estampados con su marca para que nos reconociéramos el uno al otro, y que los eslabones se unieran firmemente alrededor de nosotros.

No hay más poderoso vínculo.

Besos desolados, en perspectiva.

Albert